Hoy me siento dichosa!!, Va a ser una gran noche; después de un día de trabajo me espera una pila de ropa para planchar y los platos amontonados en la pileta. Mientras abro la canilla, disfruto del perfume de fragancia importada del detergente Ala, el que tiene aloe vera, me hago un baño de espuma con mis manos enguantadas y caliento el horno para preparar la cena. De fondo disfruto del sonido más maravilloso de todos los sonidos familiares, el televisor del living transmitiendo el partido, Sacachispas- Ciudad Evita, que tanto le interesa a mi marido y espero ansiosa la llegada de Martincito que me trae la ropa toda transpirada después del partido con los amigos de la oficina.
Aprovecho el tiempo en el que se prepara la cena, para poner a calentar la cera, lavarme la cabeza, pasarme la crema anticelulitis... porque a Carlos, mi marido, le gusta que la mujer este arreglada, aun dentro de casa y en cuanto llega el nene pongo el lavarropas.
Me dirijo al baño, sin antes vigilar la carne en el horno, y espero ansiosa que Carlos festeje un gol para pegar el tirón de la cera en el cavado.
No tardo mucho en hacer mis cosas, porque a mi marido y a los chicos les gusta cenar a horario. Sirvo la comida y se la alcanzo a mi marido para que no se pierda el partido, a Martincito se la llevo a la computadora que esta chateando con una amiga que vive en Tasmania, que milagro este de la computación, y yo aprovecho para pintarme las uñas entre bocado y bocado, de un rojo furioso, para quedar en compose con la lencería femenina, esa que uso para esas noches en las que el gordo esta de humor y le gusta que le haga la “mucamita”, a mi no me gusta mucho, prefiero lo tradicional, besito, besito, el arriba, yo abajo; pero todo sea porque el gordo este feliz.
Yo siempre digo- menos mal que estamos en el siglo XXI y no me parezco en nada a mi abuela Aída.
Que suerte que me toco vivir la época en que las mujeres nos hemos liberado, hemos obtenido los mismos derechos que los hombres, votamos, salimos a trabajar, llegamos a puestos importantes y a pesar de todo eso todavía gozamos del privilegio de ser madres y de cuidar a nuestra familia, que es lo mas importante, que nosotras las mujeres, tenemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario