Hoy bien temprano en mi trabajo siento pasar al cartero en su bicicleta, me apuro y veo en el buzón una carta que NO me correspondia, me dije a mi mismo "Es hora de actuar" y grité bien fuerte "heeeey heeeeeey" no habia respuesta, el cartero habia emprendido su fuga.
Se alejaba a un paso muy lento pero no tenía forma de hacerlo volver, probé con el chistido pero no hacia más que llamar la atencion de los vecinos, hasta que una voz bien gruesa que provenia del interior de mi hombria me dijo "Silbale, que viene de toque", prepare mis labios, sople fuerte y no salió mas que un poco de baba y un sonido bastante raro.
Humillado volví a mi trabajo con una carta que no era mia. Me sentí solo, me sentí menos hombre porque no sabía silbar.
A las pocas horas me propuse practicar silbidos por youtube, pero era más lo que escupía que lo que podía aprender. Decidí cortar por lo sano y para evitar la vergüenza salí a comprar un silbato o una de esas "semiflautas" que llevan los afiladores y en un local de cotillón encontre mi solución.
Ahora soy otro hombre, con una carta que no se que hacer, con un silbatito rosa colgado en el cuello y con ganas de preguntarle a la vida como Carajo se aprende a silbar...
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